A pesar de los escándalos mediáticos, las catástrofes naturales, los gobiernos corruptos, la manipulación de masas y el posible desenlace número 455 del planeta tierra, reflexionamos y llegamos a la conclusión que con combustible o sin combustible, venimos a este planeta a pachanguear.
Para los que creían que Pobre Mi Gordo estaba muerto, pues con este regalo de Juan Pablo Dardón, volvemos a la vida, para hacer lo que más nos gusta hacer, estemos o no en nuestros cinco sentidos: ¡LA PACHANGA!
Con el Descubrimiento de Habibi Gaytán y la danza de los machos solitarios arrancamos nuevamente este delicado espacio de liberación y catársis.
¡Pobre mi Gordo is Back! ¡Millones de Gracias Juan Pablo! Te has ganado un cetro de oro en nuestro palacio.
